En busca de la santidad

Papa Francisco: Hay que tener en cuenta que la santidad no es algo que nos proporcionamos a nosotros mismos, que obtenemos con nuestras cualidades y nuestras habilidades. La santidad es un don, es el regalo que nos hace el Señor Jesús, cuando nos lleva con Él, nos cubre de Él y nos hace como Él... La santidad es el rostro más bello de la Iglesia: es descubrirse en comunión con Dios, en la plenitud de su vida y su amor... no es la prerrogativa de unos pocos: la santidad es un don que se ofrece a todos, sin excepción, por eso es el carácter distintivo de cada cristiano.

domingo, 14 de junio de 2009

LA ALEGRÍA

LA ALEGRÍA
“Tus mejores recuerdos son las alegrías que has proporcionado a los demás”

LOS IMPUESTOS
Había una vez un Rajá que poseía riquezas y tesoros. Tenía también muchos súbditos, pero los trataba como esclavos. Por eso era mal visto por todos. Un día llamó a su tesorero y le dijo:
- Haz la gira anual de costumbre por mis territorios, y cobra los impuestos.
- Dijo el tesorero: Majestad, la cosecha ha sido muy escasa. Convendría perdonar los impuestos.
- ¡Estás loco!, gritó el tirano.
- Está bien, dijo el tesorero. Cobraremos los impuestos. Y el dinero recogido, ¿en qué lo emplearemos?
- Haz una gira por todo el palacio. Mira a ver qué falta, y provees con el dinero de los impuestos.
El tesorero se dio una vuelta por el palacio. Vio al Rajá con el rostro sombrío, a la Reina con aire de aburrimiento, los príncipes caprichosos, viciados y descontentos, los cortesanos que derrochaban y litigaban. También observó a la gente del pueblo que pasaba delante del palacio y echaba miradas de ira y descontento, murmurando maldiciones.
- Hay reparaciones graves que hacer… - dijo. Y partió a cobrar.
Fue por ciudades y campos con un pregonero, y delante de aquellos podbres anunciaba:
- El Rajá, este año, teniendo en cuenta las cosechas y vuestras dificultades, y para cumplir el deseo de la Reina y de los Príncipes, os perdona los impuestos.
De todos los pueblos del reino salían aplausos. Mientras tanto el Rajá, ignorante de lo acaecido, preguntaba al Ministro:
- ¿Cómo ha ido?
- Bien, Majestad.
- ¿Y dónde están los dineros?
- Los he gastado todos.
- ¡cómo¡
- Si. En mi visita he notado que en esta casa había que rehacer del todo los ánimos, y que falta alegría, fruto de la bondad. Y he tratado de procurársela, diciendo a la gente que este año usted perdonaba a todos los impuestos y que…
- ¡Ah, miserable!, gritó el Rajá.
Y despidió malhumorado al tesorero. Después, lleno de cólera, salió en persona del palacio y decidió reparar el daño sufrido. Pero apenas apareció, la gente le salió al encuentro con vítores y aplausos: ¡Viva el Rajá! ¡Bendita sea la Reina!.
Poco a poco entre tanto entusiasmo se sintió desarmado. Su corazón de piedra, por primera vez, se enternecía, olvidaba sus malditos dineros. Por primera vez en su vida se sentía feliz Regresando a casa, encontró alrededor del palacio una muchedumbre inmensa: el pueblo había puesto en escena una manifestación de fiesta a la Reina y a los Prncipes.
Todos estaban alegres y contentos. Entonces hizo llamar al tesorero despedido, y le dijo:
- Tenías razón. Eres un buen administrador, sabes convertir el dinero en felicidad. De ahora en adelante serás mi consejero y distribuidor de mis bienes al pueblo.
Y así, por primera vez, desde que el mundo es mundo, un negocio de impuestos terminó en una fiesta para todos.

PREGUNTAS:
1ª.- ¿Qué observaba el tesorero que era más necesario en el palacio? ¿Por qué?





2ª.- ¿Qué otras virtudes acompañan en este cuento a la alegría?





3ª.- Cuándo te sientes más alegre, cuando das o cuando recibes? Pon ejemplos.





4ª.- ¿Debo esperar a que me den algo para ser generoso? Y si no soy correspondido, ¿qué debo hacer?






RESPONDE Y APLICA EN TU VIDA

Ventajas de ser alegres
Causas de la tristeza

DECÁLOGO DE LA SONRISA
1º.- ¿Qué cuesta una sonrisa? NADA.
2º.- ¿Cuánto puede producir? MUCHO.
3º.- ¿Cuánto tiempo dura? UN INSTANTE.
4º.- ¿Y su recuerdo? A VECES TODA LA VIDA
5º.- ¿Quién es tan pobre que no la puede dar? NADIE
6º.- ¿Quién es tan rico que no la necesita? NADIE
7º.- ¿Se empobrece el que la da? NO, SE ENRIQUECE
8º.- ¿Quién está más necesitado de una sonrisa? EL QUE NO LA TIENE
9º.- ¿Cuál es el valor social de la sonrisa? SUSTITUYE CUALQUIER PALABRA.
10º.- ¿Cuál debe ser nuestra consigna? SONREIR SIEMPRE.

PARA HOY ME PROPONGO = .

(Consejo: Piensa un rato cada noche, antes de acostarte, qué tal lo has hecho)



METODOLOGÍA



1- PÁGINA UNO
- El monitor del grupo lee el texto (captando la atención haciendo breves comentarios para enfatizar los puntos más importantes).
- Después de la lectura cada asistente (sin levantarse del sitio) responde y escribe individualmente a cada pregunta. (unos cinco o diez minutos)
- Cuando todos han respondido a las preguntas, las ponen en común con el resto del grupo. Se intercambian opiniones entre ellos.
- El monitor trata de hacer un resumen recogiendo las ideas que han expuesto, tratando de acercarlas a su realidad concreta.


2- PÁGINA DOS
- El monitor expone las preguntas al grupo y ellos responden también grupo libremente. Estas preguntas tratan de buscar como poder en práctica lo descubierto durante la reunión. Y animando a que libremente se propongan algo para la quincena.
- Se termina con una breve oración, en este caso leyendo el texto evangélico tratando de buscar que es lo que Dios me dice (me reza) a mí). (Rezar no es tanto lo que yo le digo a Dios, sino ponerme en disposición para escucharle y descubrir que es lo que quiere de mí y para mí).

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FIRMES EN LA FE (Himno oficial JMJ Madrid 2011)

UN SEGLAR DESCUBRE LA ORACIÓN (Abelardo de Armas Añón)

Abelardo de Armas. Un seglar descubre la oración from Cruzados de Santa María on Vimeo.

Fuente: http://abelardodearmas.blogspot.com/