En busca de la santidad

Papa Francisco: Hay que tener en cuenta que la santidad no es algo que nos proporcionamos a nosotros mismos, que obtenemos con nuestras cualidades y nuestras habilidades. La santidad es un don, es el regalo que nos hace el Señor Jesús, cuando nos lleva con Él, nos cubre de Él y nos hace como Él... La santidad es el rostro más bello de la Iglesia: es descubrirse en comunión con Dios, en la plenitud de su vida y su amor... no es la prerrogativa de unos pocos: la santidad es un don que se ofrece a todos, sin excepción, por eso es el carácter distintivo de cada cristiano.

sábado, 19 de marzo de 2011

domingo, 13 de marzo de 2011

UN LAICO EN MARCHA



UN LAICO EN MARCHA

Santos que se adelantaron a su tiempo
En memoria de mi padre
a la mayor gloria de Dios
15 de marzo de 2011





En recuerdo de Antonio Manuel Sánchez Bullón
P. Alfredo Verdoy, S.J,
(Rector del Colegio Noviciado de San Estanislao de Kostka)

En la madrugada del día 15 (marzo 2006), moría en su domicilio familiar don Antonio Sánchez Bullón, persona muy conocida y querida en nuestra ciudad (Salamanca), muy estrechamente vinculada, desde sus comienzos, al Colegio San Estanislao de Kostka.
Nadie como él conocía los orígenes de nuestro Colegio. Acompañó e hizo suyos el sueño y los ideales de su fundador, el emprendedor y apostólico padre Enrique Basabe. Los dos juntos supieron amasar y dirigir un grupo entusiasta de maestros y hombres de acción, que, con la ayuda de muchas buenas voluntades, sacaron adelante un proyecto educativo cristiano, imprescindible en nuestra ciudad.



Hoy que se habla tanto de la colaboración de los laicos en la misión de la Iglesia, tenemos en la persona y en la historia de Sánchez Bullón un ejemplo más que cumplido. Educado en su pueblo natal de La Sierpe (Salamanca), cuando muy joven llegó con sus padres a nuestra ciudad, pasó a formar parte de los grupos apostólicos que para los adolescentes y universitarios tenían los jesuitas en su antigua sede de la Clerecía. La educación y la formación cristiana de entonces, impulsaba a todo joven cristiano a pisar el barro de los barrios marginales de la ciudad. Al calor de lo allí vivido y orado, orientó su vida profesional en clave de servicio.
Sánchez Bullón quiso desde siempre ser maestro y ayudar y colaborar con todos los que con su esfuerzo y entusiasmo le abrieron a la vida. Cuando los jesuitas, escasos en recursos económicos y humanos, le propusieron que colaborara con ellos, no lo dudó; reorientó su carrera profesional e hizo suyos su programa apostólico y pedagógico.


Los que por vocación intelectual y por oficio nos dedicamos a la historia sabemos que todo proyecto de larga duración descansa sobre las espaldas y el espíritu de personas emprendedoras, generosas, abnegadas y entusiastas. Para que un colegio llegue a se escuela y hogar tiene que estar dirigido y habitado por personas, que olvidadas de privilegios, derechos y vanas recompensas, hagan de sus trabajos y tareas su auténtica misión.


Eso fue lo que a lo largo de su vida hizo Sánchez Bullón. Nuestra Iglesia y nuestra sociedad necesita personas como él: laicos comprometidos que alimentados por un ideal de servicio cristiano, ponen en segundo lugar otras propuestas y dedican sus esfuerzos e ideales al servicio leal de la Iglesia.
Descanse en paz.

Fuente:
P. Alfredo Verdoy, S.J,
Rector del Colegio Noviciado de San Estanislao de Kostka
La Gaceta Regional, Salamanca 16 de marzo de 2006



viernes, 11 de marzo de 2011

Programa de Actividades de la Visita de la Cruz

PROGRAMA COMPLETO DE

ACTIVIDADES

DE LA

VISITA DE LA CRUZ DE LOS JÓVENES

Y EL ICONO DE MARÍA


Del 25 de marzo al 4 de abril de 2011





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¿en qué consiste la nueva evangelización?


Análisis de los Lineamenta para el Sínodo sobre Nueva Evangelización


Entonces, ¿en qué consiste la nueva evangelización?

El concepto de nueva evangelización, que Benedicto XVI ha propuesto como la principal tarea de la Iglesia para el siglo XXI, aún suscita dudas: ¿En qué consiste, cómo se articula? ¿Cómo afecta a la vida ordinaria de los fieles? ¿Sólo implica evangelizar por Internet, o habrá que ir casa por casa? ¿Se trata de rebajar el Evangelio para que nos acepte la cultura de hoy? La Santa Sede acaba de presentar los Lineamenta del Sínodo de los obispos que, el próximo octubre, abordará estas cuestiones, y con los que anima a la Iglesia a hacer examen de conciencia, a recuperar el ardor apostólico, a ser imaginativa y a prepararse para una época de evangelización total y global

La nueva evangelización es «el coraje de atreverse
a transitar por nuevos senderos» para anunciar a CristoEl ejemplo es revelador: el pasado jueves, un considerable número de responsables de las principales Universidades de España se reunieron en la Universidad Francisco de Vitoria, de Madrid, para abordar el papel de las universidades católicas, en el contexto de la nueva evangelización. Como ponente principal figuraba monseñor Rino Fisichella, Presidente del Pontificio Consejo para la promoción de la nueva evangelización. Entre los asistentes, laicos, sacerdotes y alguna consagrada, vinculados a diferentes movimientos eclesiales o familias religiosas, y algunos con notables responsabilidades eclesiales. La duda, sin embargo, se escuchaba en diferentes conversaciones de pasillo: Entonces, ¿en qué consiste la nueva evangelización?; El diálogo con los no creyentes, tipo «Patio de los gentiles», ¿es nueva evangelización, o sólo es el anuncio directo de Cristo, con estilo kerygmático? En sus propuestas de cómo articular la nueva evangelización de forma palpable, parecía que ni el propio Presidente del Pontificio Consejo quería (o sabía) dar respuestas concretas.
En realidad, estas dudas que flotaban en el ambiente son las mismas que reconocen los Lineamenta del próximo Sínodo de los Obispos, que, un día después de este encuentro universitario, se presentaron en la Santa Sede.
Preguntas por resolver
Este documento marca las líneas de trabajo para el Sínodo que se celebrará el próximo mes de octubre, sobre La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana. A lo largo de sus páginas, esboza lo que Benedicto XVI entiende por nueva evangelización, su urgencia y su importancia para que la Iglesia del siglo XXI sea fiel a la misión que le encomendó Jesús. El documento reconoce que la nueva evangelización tiene «un significado no siempre claro y estable» dentro de la propia Iglesia, a pesar de estar presente en la herencia del Concilio Vaticano II, de Pablo VI y de Juan Pablo II. Por eso, llama aún más la atención la claridad de ciertos planteamientos lanzados por la Santa Sede, con el visto bueno del Papa, e incluso fruto de su propia iniciativa. Porque, en realidad, también en esto Benedicto XVI parece ir por delante, provocando, abriendo el debate en el seno de las Iglesias locales, recordando los pasos de sus predecesores y advirtiendo proféticamente a todos los católicos que se juegan el ser o no ser en la acción apostólica: «El cristianismo y la Iglesia, o son misioneros, o no son. Quien ama la propia fe se preocupará también de testimoniarla, de llevarla a otros. La falta de celo misionero es carencia de celo por la fe. Al contrario, la fe se robustece transmitiéndola».
Qué es lo que no es...

«No se puede transmitir aquello en lo que no se cree
y no se vive. No se puede transmitir el Evangelio
sin saber lo que significa estar con Jesús»,
explican los LineamentaLos Lineamenta recuerdan que la nueva evangelización no es «hacer nuevamente una cosa que ha sido mal hecha o que no ha funcionado (...), no es una simple repetición». Tampoco es «un juicio de desaprobación» hacia ciertos agentes pastorales; ni una estrategia «que esconda acciones de proselitismo en relación con otras confesiones cristianas»; ni una mentalidad que convierte a quienes no creen «en objetos de persuasión, no vistos como interlocutores» válidos. La nueva evangelización es «una actitud, un estilo audaz. Es la capacidad del cristianismo de saber leer y descifrar los nuevos escenarios que han surgido dentro de la historia, para habitarlos y transformarlos en lugares de testimonio y de anuncio del Evangelio».
Coraje e imaginación
Las definiciones sobre la nueva evangelización propuesta por Benedicto XVI abundan en los Lineamenta, para que todos los católicos empiecen a tomar conciencia de que cada uno debe ser partícipe de su desarrollo, con imaginación y ardor apostólico. Porque la nueva evangelización «consiste en el coraje de atreverse a transitar por nuevos senderos, frente a las nuevas condiciones en las cuales la Iglesia está llamada a vivir hoy el anuncio del Evangelio. (...) Es la capacidad de hacer nuestros, en el presente, el coraje y la fuerza de los primeros cristianos, de los primeros misioneros». Es, en suma, «el esfuerzo de renovación que la Iglesia está llamada a hacer para estar a la altura de los desafíos que el contexto socio-cultural actual pone a la fe cristiana, a su anuncio y a su testimonio, en correspondencia con los fuertes cambios actuales». Dicho de otro modo, se trata de la respuesta que tiene que dar la Iglesia ante un mundo en cambio.
Pero cuidado. La velocidad de los progresos tecnológicos pueden dar una sensación de cambio cortoplacista, y por tanto, la respuesta de la Iglesia puede errar el tiro en su diagnóstico del mundo que debe evangelizar. Como recordó monseñor Fisichella en el acto de la Francisco de Vitoria, «nos encontramos, no ante un cambio de cultura que se desarrolla en un par de décadas, por los avances de la técnica y la ciencia, sino en un verdadero cambio epocal, un cambio de la misma idea del hombre, que como todos los grandes cambios de la Humanidad, lleva desarrollándose siglos». O sea, que el cambio no consiste en utilizar o no las nuevas tecnologías para hablar de Dios. Los Lineamenta no huyen de esta reflexión, y explican que, «ante estos desafíos, la Iglesia responde no resignándose, no cerrándose en sí misma, sino promoviendo una obra de revitalización de su propio cuerpo», abierta a la acción del Espíritu Santo, «verdadero protagonista» de esta regeneración.
Abandonar lo estéril, copiar lo útil
Este protagonismo del Espíritu es la mejor garantía de éxito, entre otras cosas, porque supone que la nueva evangelización no nació ayer, sino que Dios lleva tiempo suscitando respuestas a estos desafíos en las Iglesias locales de todo el mundo, porque «la nueva evangelización no es un movimiento Norte-Sur o Este-Oeste; hoy la misión se encuentra en los cinco continentes». Así, los Lineamenta lanzan una batería de preguntas para que todos los Episcopados del mundo lleguen al Sínodo con un examen de conciencia serio sobre qué prácticas no funcionan, cuáles son los retos, en qué se han equivocado y, sobre todo, qué experiencias de éxito se están desarrollando y cuáles pueden imitar: «La nueva evangelización es lo contrario a la autosuficiencia y al repliegue sobre sí mismo, a la mentalidad del statu quo y a una concepción pastoral que se resiste a dejar de hacer las cosas como siempre se han hecho. Hoy, el business as usual ya no es válido». Si en tal lugar funciona evangelizar casa por casa, o en los bares, o por Youtube, o con charlas en las parroquias, o a través del cine, o siendo más explícitos en la evangelización de colegios y Universidades, o con nuevos itinerarios catequéticos, ¿por qué no aplicarlo en contextos similares?
Una conversión para todos
Si «la Iglesia existe para evangelizar», la nueva evangelización será la forma en la que vivirá la Iglesia del siglo XXI. O, más concretamente, el modo en el que cada católico que quiera ser un verdadero discípulo de Cristo vivirá su día a día. Por eso, los Lineamenta van de lo general a lo particular. No sólo analizan los seis principales campos de misión en los que la Iglesia ha de desarrollar su labor (medios de comunicación, la secularización, el fenómeno migratorio, la economía, la investigación científica y tecnológica, y el sector político), sino que hacen un llamamiento a la conversión personal: «No se puede transmitir aquello en lo que no se cree y no se vive. No se puede transmitir el Evangelio sin saber lo que significa estar con Jesús».
Concretar es convertirse
Además de las estrategias que las Iglesias locales desarrollen con imaginación y espíritu crítico para llevar a Cristo a los hombres, al concretar qué es la nueva evangelización, para cada cristiano se hacen imprescindibles la oración, los sacramentos, la vida de comunidad y el conocimiento del Evangelio, que no es «un libro o una doctrina», ni «un sistema de artículos de fe y de preceptos morales, ni, menos aún, un programa político», sino «una persona: Jesucristo como Palabra definitiva de Dios, hecha hombre». Si usted no tiene trato personal, diario y real con Él, no vive la fe en una comunidad en la que aportar su vigor y en la que alimentarse espiritualmente, o no tiene (o ha perdido) ímpetu evangelizador, o se convierte, o no está siendo fiel a la misión que le encomendó el Señor. Así de fácil. Así de radical. Así de cristiano.
Porque, como señalan los Lineamenta, «la transmisión de la fe no es una acción especializada, adjudicada a algún grupo o a algún individuo expresamente designado. Es la experiencia de cada cristiano y de toda la Iglesia». Aun de la Iglesia desgastada: «El clima cultural y la situación de cansancio en la que se encuentran varias comunidades cristianas, llevan al riesgo de hacer débil la capacidad de nuestras Iglesias locales de anunciar, transmitir y educar en la fe», sin embargo, la nueva evangelización «exige a las Iglesias locales un renovado impulso, un nuevo acto de confianza en el Espíritu que las guía, para que vuelvan a asumir con alegría y fervor la misión fundamental para la cual Jesús envía a sus discípulos: el anuncio del Evangelio, la predicación del Reino. Es necesario que cada cristiano se sienta interpelado por este mandato de Jesús y se deje guiar por el Espíritu a responder a la llamada, según la propia vocación».
Llega la Evangelización total
En resumen, la nueva evangelización es la Evangelización total, la que abarca a la Iglesia de todo el mundo, a todos y cada uno de los miembros de la Iglesia, y a toda la vida de cada católico, pues «este estilo evangelizador debe ser global, abrazar el pensamiento y la acción, los comportamientos personales y el testimonio público, la vida interna de nuestras comunidades y su impulso misionero, la atención educativa y la entrega cuidadosa hacia los pobres, la capacidad de cada cristiano de tomar la palabra en los contextos en los cuales vive y trabaja para comunicar el don cristiano de la esperanza. Este estilo debe apropiarse del fervor, de la confianza y de la libertad de palabra. (...) Una Iglesia de la nueva evangelización es capaz en todos los ámbitos de mostrar el Espíritu que la guía y que transfigura la historia».




José Antonio Méndez

Alfa y Omega


Jesús de Nazaret de Joseph Ratzinger-Benedicto XVI en diez frases del obispo Martínez Camino


Jesús de Nazaret de Joseph Ratzinger-Benedicto XVI en diez frases del obispo Martínez Camino

viernes, 11 de marzo de 2011

Es el libro de la vida de Ratzinger, es un libro histórico, es un libro providencial. Estas fueron algunas las palabras de monseñor Juan Antonio Martínez Camino, obispo auxiliar de Madrid y secretario general de CEE –antiguo catedrático de Cristología en la Facultad de Teología de San Dámaso- en la presentación de la segunda parte de “Jesús de Nazaret”, en acto organizado por Ediciones Encuentro, editora en español del libro, en Madrid en la mañana del viernes 11 de marzo de 2011

1.- "El Papa teólogo sabe muy bien lo que se juega en la cuestión de Jesús de Nazaret. Se juega el ser o el no ser de la fe cristiana".

2.- "La fe cristiana es la fe en la acción de un hombre, que a su vez es el Hijo de Dios. Lo específico de la fe es que Dios se ha hecho historia, ha asumido nuestra historia porque es un Dios compasivo, que padece el sufrimiento de la Humanidad que se deriva del pecado y de la libertad".

3.- "La única imagen real que se da de Jesús es la que se da en los Evangelios


4.- “Es obra de Joseph Ratzinger, no de Benedicto XVI. No es un documento del magisterio del Papa, sino del teólogo que ahora es Papa", que ya lo estaba escribiendo desde 2003, dos años antes de ser elegido Papa".

5.- Ya desde entonces "estaba convencido de que iba a ser el libro de su vida", y que recogía "su visión personal del rostro de Dios revelado en Jesucristo".

6.- Cuando fue elegido Pontífice, "muchos temimos que esta obra iba a quedar como un deseo. Pero hoy tenemos ya la realidad casi completa, sólo falta una tercera entrega, que previsiblemente será más breve, sobre la infancia de Jesús".

7.- "Es admirable que el Papa se haya tomado el tiempo y haya tenido el empeño de llevar a cabo ese proyecto que estaba pensado para su jubilación". Sólo por esta razón, añadió monseñor Martínez Camino, "es un libro que hace historia".

8.- En los últimos años se ha puesto en duda la visión histórica de Jesús, "y eso es el ser o no ser de la fe. Si Jesús no hubiera nacido de María, si no hubiera predicado el Reino de Dios como una autoridad única, si no hubiera muerto en la Cruz en Jerusalén, condenado por una conjunción de intereses entre los dirigentes del pueblo judío y la autoridad romana, si con esa muerte no hubiese asumido y superado los sacrificios de Israel, si esto no hubiera sido corroborado en la Resurrección, la fe cristiana sólo sería el producto de un malentendido o de algún miserable engaño".

9.- ¿Fue aquello así? ¿Es aún así?, es la doble pregunta que se hace Ratzinger, y de la que ofrece "una respuesta positiva, rigurosa y sencilla". Es, pues, "providencial" el hecho de tener un Papa teólogo en un momento "en que se pone en cuestión la historicidad de Jesús".

10.- "Jesús no puede ser un político ni un moralista. Y la Iglesia no puede ser política". "Si entendemos quién es Dios, el Dios verdadero que se revela en Jesucristo, eso influye en todos los ámbitos de la vida, también en la política, los tribunales y la prensa". "Política y religión son temas distintos, pero hay una relación entre ellos", "hay que evitar la mezcla de política y religión".
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miércoles, 9 de marzo de 2011

ASOCIACIÓN CATÓLICA DE PROPAGANDISTAS








Asociación centenaria y plenamente actual.


Primacía de la catolicidad y después todo lo demás.



"CARACTERÍSTICAS DE LAS OBRAS"





"La primera característica de nuestras obras ha de ser la catolicidad. Hemos conocido muchas escuelas sin apenas catecismo; sin estudio serie de la Religión, muchas; sin práctica de sacramentos frecuentes, muchísimas.




Nuestras obras han de tener la dosis de Religión teórica y práctica que pide su naturaleza, y no podemos defraudarsela sino con grave daño.




Que sean modernas. Es decir que se adapten a las necesidades actuales




Que sean de la mayor eficacia. De la mayor no de alguna.



Que si son de sacrificio, no lo rehuyamos.



Fuente:

P. Ángel Ayala (fundador de la ACdP)

Obras Completas, Tomo I, página 219, edición 1947.









sábado, 5 de marzo de 2011

CRUZ DE LA JMJ EN CÁDIZ



VIERNES, 25 DE MARZO DE 2011


17:00 Recepción de participantes en el Seminario Diocesano

19:00 Acto de acogida de la Cruz y el Icono en el muelle

20:00 Acto de apertura del EDJ'11 en la Plaza de la Catedral

22:30 Concierto-oración del grupo Ixcís



00:00 Turnos de vela en el Convento Santa María de la Piedad


SÁBADO, 26 DE MARZO DE 2011



10:00 Encuentro con el Sr. Obispo en la Facultad de Medicina

12:00 Catequesis mariana en la Iglesia del Carmen

16:00 Presentación de paneles de experiencias sociales y visita al hospital


18:00 Cineforum y presentación de distintos testimonios (para los participantes en el Encuentro Diocesano de Juventud)


19:30 Vía Crucis por la Vida. Inicio en la Parroquia de Santa Cruz y recorrido por el barrio del Pópulo.

22:00 Gran concierto de Nico Montero y su banda en la Plaza de la Catedral



DOMINGO, 27 DE MARZO DE 2011




10,00 Gran Eucaristía final en la Plaza de la Catedral. Una celebración cargada de "sorpresas".

13:00 Encuentro de Familias con la Cruz y el Icono de María en el Convento de Santo Domingo.
- Rezo del Rosario completo (Se establecerán turnos encomendando cada turno a movimientos y parroquias):
o Misterios Gozosos (13,30 h)
o Misterios Luminosos (14,00 h)
o Misterios Dolorosos 14,30 h)
o Misterios Gloriosos (15,00 h)
o Salve Marinera (15,30 h.)


16:00 Rosario de la Familia (con la participación de todos los movimientos, comunidades, parroquias) recorriendo la Avda. Andalucía hasta el Hospital Puerta del Mar donde se entregará la Cruz de los jóvenes y el Icono de María).


Para más información http://www.enredadios.com/

JUAN ANTONIO MARTÍNEZ CAMINO



“Mujer, mira, es tu hijo... Mira, es tu madre” (Jn 19,26 s.)

«Jesús, al ver a la madre, y de pie junto a ella al discípulo al que prefería, dice a la madre: “Mujer, mira, es tu hijo”. Luego dice al discípulo: “Mira, es tu madre”. Y, desde aquella hora, el discípulo la acogió como riqueza suya» (Jn 19,26-27).

Una madre es una riqueza inconmensurable. Y más, una madre como aquélla. Jesús ha pedido el perdón del Padre para quienes lo escarnecen, le ha dado la Gloria a quien le había pedido tan sólo un beneficio, y ahora, a punto ya de entregarse a la muerte, le revela a Juan que, en adelante, «la madre» —así llama aquí el evangelista a María Santísima— será también «su» madre. Jesús no puede dar ya más: perdón del Padre, gloria del Hijo (en el Espíritu) y amor de Madre. Es lo último que hace antes de morir aquella muerte horrible de la cruz.

Las madres están siempre, como la Madre, como María, junto a las cruces de sus hijos. Pero ¿quién estará junto a las cruces de ellas?

Esta sociedad nuestra occidental, opulenta y malamente satisfecha de sí misma, está alimentando una inaudita y cruel “cultura de la muerte”, ferozmente antimaternal. Ahí están los hechos. Nos estamos acostumbrando a un modo violento de vivir, sin Padre que perdone y sin Gloria que ilumine, como si eso fuera bueno, natural e inteligente. Pero ahí están los hechos. Europa y, en particular, España no tienen hijos, envejecen sin nadie de casa a quien entregar la antorcha de la vida. ¡Nunca había pasado eso!: que en circunstancias de bonanza económica y sanitaria, la población disminuyese sin parar. ¿Qué está pasando?

Las madres tienen hoy muchas cruces que llevar y muy pesadas. Tienen que trabajar y que hacerse valer, frecuentemente con los mismos parámetros que los varones. Tienen que retrasar la maternidad o renunciar a ella. Tienen, por eso, que forzar sus cuerpos de mil maneras. La maternidad no encuentra su sitio: forzada, fragmentada, retrasada, negada. Y, luego, tal vez lo más terrible y lo que menos desea el corazón de una madre: verse, en tantas ocasiones, casi forzada a arrancarse el fruto de sus entrañas. Sobre un millón de vidas humanas segadas por el aborto, en España, desde que se profetizó hace veinticinco años que las nuevas leyes acabarían por reducir su número. También como consecuencia de esa maternidad acosada y tantas veces humillada, ¿cuántos embriones, es decir, seres humanos incipientes, son utilizados como cobayas para la experimentación, o condenados al hielo y al destino incierto que para ellos determinen sus prepotentes productores? Ni siquiera lo podemos saber. Decenas y decenas de miles. Pero, ¡aunque fuera uno solo!…

No. No son las madres las protagonistas de la cultura de la muerte. Son los ideólogos e ideólogas de tal aberración: son quienes promueven esa mentalidad antimaternal que se empeña en hacernos creer que no está mal —o es, al menos, justificable— disponer de la vida de nuestros hermanos, los seres humanos más indefensos; son quienes trabajan por convencer a la sociedad de que todo eso es progreso y que no perjudica a nadie: mentira que encubre la muerte culpablemente causada y que nos atrapa en sus garras letales. Porque, naturalmente, una sociedad que mata a sus hijos como si no pasara nada, es una sociedad gravemente enferma de egoísmo. Es una sociedad que, así, no tiene futuro; que no es solidaria con los suyos y que, por eso, no puede serlo tampoco con los pobres del mundo. Sí, el hambre que mata a tantos niños en los países más pobres tiene difícil solución, si la cultura de la muerte sigue haciéndonos egoístas e insolidarios.

¿Y qué decir de la eliminación de la palabra “madre” del Código Civil (también de la palabra “padre”)? Nuestras leyes se han convertido en leyes injustas que ni siquiera contemplan la realidad humana del matrimonio en su especificidad, pues el matrimonio no es hoy en España la unión de un hombre y de una mujer. ¿No es éste también un síntoma muy preocupante del triunfo pírrico de la cultura de la muerte? ¡Todo un entramado de anticultura! Anticultura que, además, se intenta imponer a nuestros hijos en el sistema educativo, como forma mental y de conciencia, a través de una asignatura obligatoria para todos los centros y todos los alumnos.

Cuando las madres son presionadas y sufren, es el ser humano quien padece y es la sociedad la que se ve amenazada en el hontanar más entrañable y profundo de su humanidad. Pero ellas, especialmente ellas, han de saber y saben que la Madre, María, está junto a su cruz de hoy. La que estaba en pie junto a la Cruz de Cristo, su madre, es, desde entonces, nuestra madre, la madre de todos aquéllos a quienes Él nos la entrega el Viernes Santo. Pero ella es, de modo muy particular, la madre de las madres; de las madres que tienen que aguantar hoy la pesada cruz de una cultura de la muerte hostil a la maternidad: de las madres maltratadas física y espiritualmente; de las que trabajan en casa y fuera de casa; de las que, a lo mejor, se han visto arrastradas por la presión cultural y la soledad espiritual a acciones o actitudes contrarias a su genio de mujeres y de madres.

María está hoy aquí sobre todo para ellas, y, a través de ellas, para todos los adultos y niños del mundo. La vida que Jesús nos está dando con su muerte, es la que su Madre le había dado a él, por la fuerza del Espíritu, Señor y dador de Vida. María es la mujer fuerte, la nueva Eva que da a luz a la nueva Humanidad, renacida de la sangre de Cristo. Esa Humanidad que tiene a Dios como Padre y la Gloria como patria. Una humanidad más fuerte que la muerte.

La Virgen está dolorida; pero no vencida. La Dolorosa no es la imagen de la resignación fatal ni de la sumisión no emancipada. Por el contrario, sus dolores espirituales son los del parto un Pueblo nuevo, del “Pueblo de la vida”. ¿De qué vida? De la única vida del hombre: la que recibimos de Dios por medio de un padre y una madre. Es la vida que gozamos en este mundo, en fraternidad con todos los hermanos; la misma que, transfigurada, gozaremos para siempre en el Cielo, en comunión con Dios y con sus santos. Porque «la gloria de Dios es que el ser humano viva y la vida del hombre es la visión de Dios» (san Ireneo de Lyon, Adversus Haereses IV, 20, 7).

SALAMANCA, belleza natural

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FIRMES EN LA FE (Himno oficial JMJ Madrid 2011)

UN SEGLAR DESCUBRE LA ORACIÓN (Abelardo de Armas Añón)

Abelardo de Armas. Un seglar descubre la oración from Cruzados de Santa María on Vimeo.

Fuente: http://abelardodearmas.blogspot.com/