En busca de la santidad

“El matrimonio no es un ideal, sino el modelo del verdadero amor entre el hombre y la mujer: amor total, fiel y fecundo (cf. S. Pablo VI, Carta enc. Humanae vitae, 9). Este amor, al hacerlos “una sola carne”, los capacita para dar vida, a imagen de Dios. (León XIV en la homilía del Jubileo de las Familias, 1 de junio de 2025”.

martes, 14 de abril de 2015

VIDA EN COMUNIDAD: 'La oración es una valiosa herramienta para superar las pruebas' - Benedicto XVI

VIDA EN COMUNIDAD: 'La oración es una valiosa herramienta para superar las pruebas'



CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 9 mayo 2012 (ZENIT.org).- La Audiencia General de este miércoles tuvo lugar a las 10,30 en la plaza de San Pedro, donde Benedicto XVI se encontró con grupos de peregrinos y fieles llegados de Italia y del mundo. En su discurso en lengua italiana el papa, siguiendo su catequesis sobre la oración en los Hechos de los Apóstoles, ha centrado su meditación en el episodio de la liberación milagrosa de san Pedro de la prisión. Ofrecemos el discurso del santo padre.


Queridos hermanos y hermanas:
Hoy quisiera detenerme en el último episodio en la vida de san Pedro narrado en los Hechos de los Apóstoles: su encarcelamiento por orden de Herodes Agripa y su puesta en libertad por la intervención milagrosa del Ángel del Señor, en la víspera de su juicio en Jerusalén (cf. Hch. 12,1-17).
La historia está una vez más marcada por la oración de la Iglesia. San Lucas, en efecto, escribe: "Mientras Pedro estaba bajo custodia en la prisión, la Iglesia no cesaba de orar a Dios por él" (Hch. 12,5). Y, después de que salió milagrosamente de la cárcel, con motivo de su visita a la casa de María, la madre de Juan llamado Marcos, se dice que "un grupo numeroso se hallaba reunido en oración" (Hch. 12,12). Entre estas dos notas importantes de la actitud de la comunidad cristiana de cara al peligro y a la persecución, viene contada la detención y la liberación de Pedro, que abarca toda la noche. La fuerza de la oración incesante de la Iglesia se eleva a Dios y el Señor escucha y realiza una impensable e inesperada liberación, mediante el envío de su ángel.
La historia recuerda los grandes elementos de la liberación de Israel de la esclavitud en Egipto, la Pascua hebrea. Como sucede en aquel evento fundamental, también en este caso la acción principal se lleva a cabo por el Ángel del Señor que libera a Pedro. Y las mismas acciones del Apóstol --que se le pide que se ponga de pie rápidamente, ponerse el cinturón y ceñirse las caderas-- reflejan a aquel pueblo elegido en la noche de la liberación por la intervención de Dios, cuando fue invitado a comer a toda prisa el cordero, con las caderas ceñidos, las sandalias en los pies, el bastón en mano, listo para salir del país (cf. Ex. 12,11). Así, Pedro pudo exclamar: "¡Ahora sé que realmente el Señor envió a su ángel y me libró de las manos de Herodes" (Hch.12,11). Pero el ángel recuerda no sólo la liberación de Israel de Egipto, sino también la Resurrección de Cristo. Nos dicen, en efecto, los Hechos de los Apóstoles: "De pronto apareció el ángel del Señor y una luz resplandeció en el calabozo. El ángel sacudió a Pedro y lo hizo levantar" (Hch. 12,7). La luz que llena la habitación
de la cárcel, el acto mismo de despertar al Apóstol, nos refieren a la luz liberadora de la Pascua del Señor, que vence a las tinieblas de la noche y del mal. La invitación, por último, "Pónte el cinturón y sígueme» (Hch. 12,8), se hace eco en nuestros corazones las palabras de la primera llamada de Jesús (cf. Mc. 1,17), que se repite después de la resurrección en el lago de Tiberíades, donde el Señor dice dos veces a Pedro: "Sígueme" (Jn. 21,19.22). Es una apremiante invitación a seguirlo: solo saliendo de sí mismo para entrar en el camino del Señor y hacer su voluntad, se vive la verdadera libertad.
Me gustaría hacer hincapié en otro aspecto de la actitud de Pedro en la cárcel; se observa, en efecto, que mientras la comunidad cristiana ora fervientemente por él, Pedro, "dormía" (Hch. 12,6). En una situación así crítica y de serio peligro, es una actitud que puede parecer extraña, pero que denota tranquilidad y confianza; él se fía en Dios, sabe que está rodeado por la solidaridad y la oración de los suyos y se abandona totalmente en las manos de Señor. Así debe ser nuestra oración: asidua, en solidaridad con los demás, confiando plenamente en que Dios nos conoce en el fondo y cuida de nosotros al punto que --dice Jesús-- "hasta los cabellos de sus cabezas están todos contados. Así que no teman..." (Mt. 10, 30-31). Pedro vive la noche del cautiverio y de la liberación de la cárcel como un tiempo de su seguimiento al Señor, que vence las tinieblas de la noche y libera de la esclavitud de las cadenas y del peligro de la muerte. Su liberación es prodigiosa, marcada por varios momentos descritos cuidadosamente: guiado por el ángel, a pesar de la vigilancia de los guardias, atraviesa el primero y el segundo puesto de guardia hasta la puerta de hierro que conduce a la ciudad: y la puerta se abre sola frente a ellos (cf. Hch. 12,10). Pedro y el ángel del Señor realizan juntos un largo trecho de camino, hasta que, entrado en sí mismo, el Apóstol es consciente de que el Señor verdaderamente lo ha liberado y, tras haberlo pensado, va a la casa de María, la madre de Marcos, donde muchos de los discípulos están reunidos en oración; una vez más, la respuesta de la comunidad a la dificultad y al peligro es confiar en Dios, fortalecer su relación con Él. Aquí me parece útil recordar otra situación difícil que ha vivido la comunidad cristiana de los orígenes. Santiago habla de ello en su Carta.
Es una comunidad en crisis, en dificultad, no a causa de la persecución, sino porque en su interior hay celos y contiendas (cf. St. 3,14-16). Y el Apóstol se pregunta la razón de esta situación. Se encuentra con dos razones principales: la primera es el dejarse dominar por las pasiones, por la dictadura de sus propios deseos, del egoísmo (cf. St. 4,1-2a); el segundo es la falta de oración: "no piden" (St. 4, 2b) --o la presencia de una oración que no se puede definir como tal-- "Piden y no reciben, porque piden mal, con el único fin de satisfacer sus pasiones" (St. 4,3). Esta situación cambiaría, según Santiago, si toda la comunidad hablase con Dios, rezando asiduamente y unánime de verdad. Incluso el discurso sobre Dios, de hecho, puede perder su fuerza interior y hasta el testimonio se seca si no están animadas, apoyadas y acompañadas por la oración, por la continuidad de un diálogo vivo con el Señor. Un recordatorio importante para nosotros y nuestras comunidades, tanto las pequeñas como la familia, así como las más amplias como la parroquia, la diócesis, la Iglesia entera. Me hace pensar que han orado en esta comunidad de Santiago, pero han orado mal, sólo para sus propias pasiones. Continuamente debemos aprender a orar bien, realmente orar, orientarla hacia Dios y no hacia el propio bien.
La comunidad, en cambio, que acompaña la prisión de Pedro es realmente una comunidad que ora toda la noche, unida. Y es una alegría que llena los corazones de todos, cuando el apóstol llama a la puerta inesperadamente. Es la alegría y el asombro ante la acción de Dios que escucha. Así que de la Iglesia sale la oración por Pedro y a la Iglesia él regresa para contar "cómo el Señor lo había sacado de la cárcel" (Hch. 12,17). En aquella iglesia, donde él es colocado como roca (cf. Mt 16:18), Pedro cuenta su "Pascua" de liberación: él experimenta que en el seguir a Jesús está la verdadera libertad, está rodeado por la luz radiante de la resurrección, y por esto puede testimoniar hasta el martirio que el Señor es el Resucitado y que "realmente envió a su ángel y me libró de las manos de Herodes" (Hch. 12,11). El martirio que sufrirá después en Roma, lo unirá definitivamente a Cristo, quien le había dicho: Cuando seas viejo, otro te llevará donde no quieras, para indicar de con qué muerte había de glorificar a Dios (cf. Jn. 21,18-19).
Queridos hermanos y hermanas, el episodio de la liberación de Pedro contado por Lucas nos dice que la Iglesia, cualquiera de nosotros, atraviesa la noche de la prueba, pero es la incesante vigilancia de la oración la que nos sostiene. Yo también, desde el primer momento de mi elección como Sucesor de San Pedro, me he sentido siempre sostenido por las oraciones de ustedes, la oración de la Iglesia, especialmente en los momentos más difíciles. Gracias. Con la oración constante y confiada, el Señor nos libera de las cadenas, nos guía para atravesar cualquier noche de prisión que pueda atenazar nuestro corazón, nos da la paz del corazón para hacer frente a las dificultades de la vida, incluso el rechazo, la oposición, la persecución. El episodio de Pedro muestra el poder de la oración.
Y el Apóstol, aunque en cadenas, se siente confiado, en la certeza de no estar nunca solo: la comunidad está orando por él, el Señor está cerca; él sabe que "el poder de Cristo triunfa en la debilidad" (2 Cor. 12,9). La oración unánime y constante es una valiosa herramienta para superar las pruebas que puedan surgir en el camino de la vida, porque es el estar profundamente unidos con Dios, lo que nos permite también estar profundamente unidos a los demás.

COMUNIDAD: ARMONÍA Y COMPARTIR - Francisco

Dos signos de que tu comunidad es renacida: hay unidad, armonía... y los bienes son para los pobres


Una comunidad renacida en el Espíritu Santo busca la armonía y es paciente ante los sufrimientos.

Estas fueron las palabras del papa Francisco durante la celebración matutina de la Santa Misa en la capilla de la Casa Santa Marta del martes 14 de abril. 

El Santo Padre también advirtió de que los cristianos no deben acumular riquezas, sino ponerlas al servicio de los necesitados, como lo hizo la primera comunidad guiada por los Apóstoles.

¿Qué frutos trae el Espíritu Santo en una comunidad? El Pontífice se centró en su homilía de este martes en el pasaje de los Hechos de los Apóstoles que describe la vida de la primera comunidad de cristianos.

Hay, subrayó, dos signos de “renacimiento de una comunidad”. El primer signo es la armonía.

“La comunidad renacida o de los que renacen en el Espíritu tiene esta gracia de la unidad, la armonía.El único que nos puede dar la armonía es el Espíritu Santo, porque él también es la armonía entre el Padre y el Hijo, es el don que hace la armonía. El segundo signo es el bien común, es decir: ´No había entre ellos ningún necesitado, nadie consideraba propiedad suya lo que le pertenecía´, estaba al servicio de la comunidad. Sí, algunos eran ricos, pero para servir. Estos son dos signos de una comunidad que vive en el Espíritu”.

Esto, señaló el Papa, es un paso “curioso”, porque “poco después empiezan” algunos problemas en la comunidad, por ejemplo, la entrada de Ananías y Safira que tratan de “engañar a la comunidad”.

“Estos son los dueños de los benefactores que se acercan a la Iglesia, entran para ayudarla y usar a la Iglesia para sus propios negocios, ¿no? Luego están las persecuciones que fueron anunciadas por Jesús. La última de las Bienaventuranzas de Mateo: ´Bienaventurados cuando los insulten, los perseguirán por mi causa... Alégrense´. Y así se leen tantas persecuciones de esta comunidad. Jesús promete esto, promete muchas cosas hermosas, la paz, la abundancia: ´Tendrán cien veces más con las persecuciones´”.

En la “primera comunidad renacida por el Espíritu Santo -recordó Francisco- hay esto: la pobreza, el bien común, pero también los problemas, dentro y fuera”. Problemas dentro, como “esa pareja de negociantes, y fuera, las persecuciones”. Pero Pedro dice a la comunidad que no se sorprenda por estas persecuciones, porque es “el fuego que purifica el oro”. Y la comunidad renacida por el Espíritu Santo se purifica precisamente “en medio de las dificultades, de las persecuciones”. Existe, pues, un tercer signo de un renacer de la comunidad: “la paciencia al soportar: soportar los problemas, soportar las dificultades, soportar las maledicencias, las calumnias, soportar las enfermedades, soportar el dolor” de la pérdida de un ser querido.

La comunidad cristiana, prosiguió, “demuestra que renació en el Espíritu Santo, cuando es una comunidad que busca la armonía”, no la división interna; “cuando busca la pobreza”, “no la acumulación de riquezas para sí, porque las riquezas son para servir”. Y cuando “no se enfada inmediatamente ante las dificultades y se siente ofendida”, sino que es paciente como Jesús.

“En esta segunda semana de Pascua, durante la cual celebramos los misterios pascuales, nos hará bien pensar en nuestras comunidades, ya sean diocesanas, parroquiales, familiares o muchas otras, y pedir la gracia de la armonía que es más unidad -la unidad armoniosa, la armonía, que es el don del Espíritu- pedir la gracia de la pobreza-no de la miseria, de la pobreza: ¿qué significa? Que tengo lo que tengo y tengo que gestionarlo bien por el bien común y con generosidad- y pedir la gracia de la paciencia, de la paciencia”.

El Señor, concluyó, “nos haga entender a todos que no sólo cada uno de nosotros recibió esta gracia de renacer en el Espíritu en el Bautismo, sino también nuestras comunidades”.


sábado, 4 de abril de 2015

Dominique Rey, o cómo darle la vuelta a una diócesis en 15 años: así despierta la Iglesia francesa


En el mismo año del arranque del milenio, con 47 años, Dominique Rey fue nombrado obispo de la diócesis de Fréjus-Toulon, en la Costa Azul. Un lugar paradisiaco para una Iglesia que estaba lejos de serlo, pues no en vano Francia fue uno de los países donde la crisis postconciliar más se notó en todos los ámbitos, en particular en el de la práctica religiosa y en la falta de vocaciones.

Quince años después, la realidad que presenta esa porción del rebaño que Juan Pablo II confió a monseñor Rey es muy distinta. Es la diócesis francesa con más ordenaciones por habitante, permitiéndose incluso el lujo de "exportar": actualmente tiene 252 sacerdotes trabajando en su territorio y 93 en misión fuera de él. Lo cual está asegurando -caso cada vez más raro en Europa- que todas las parroquias tengan párroco

El año pasado cinco jóvenes recibieron las órdenes, por sólo 3 de la gigantesca archidiócesis de Lyon. Una desproporción que se explica, en buena medida, por la acción pastoral del obispo, destacado por La Vie como auténtico "laboratorio de la Nueva Evangelización": al prelado no le importó llamar a su diócesis a decenas de realidades eclesiales especializadas en nuevas formas de apostolado, aunque fuesen extranjeras.

Lo importante, dice el obispo, es "partir de las necesidades de la gente", y con ese pragmatismo, que él "asume", acoge "desde carismáticos a tradicionalistas, pasando por fieles más clásicos o miembros de Tierra Solidaria", señala La Vie, con el objeto de permitir la "fertilización -una de sus palabras favoritas- entre personas de culturas diferentes".

Entrevistado por La Vie, monseñor Rey explica los "muchos puntos estructurales" en los que basa su acción: "El primero es la dimensión del primado de la gracia. Se pueden tener ideas, tomar iniciativas, llevar a cabo programas pastorales, pero lo que es previo a toda nuestra acción es lo que Dios hace a través nuestro. Yo atribuyo el dinamismo de la diócesis a la presencia de una intensa vida contemplativa. Tenemos la suerte de tener numerosas comunidades monásticas aquí: cistercienses, monjes de Lérins, cartujos, benedictinos, etc. Forman un soporte en la vida interior. Lo que nos recuerda que el primer recurso de la evangelización, más que las empresas personales es la capacidad de acudir a las fuentes de la misión: la fuente sacramental, en particular la adoración eucarística".

No se trata, pues, de "estrategias" ni de "técnicas": "No, pero el segundo pilar es el lugar que se atribuye a los carismas, en sentido amplio, y a la forma de vivir el Evangelio según quién lo proclame. Intuimos que no es la talla del zapato lo que determina el tamaño del pie, sino al revés".

Y señala el mal y el remedio: "Hemos conocido pastorales que a veces nos han encerrado en esquemas coactivos, soviéticos. Al revés, hay que partir de lo que cada uno recibe como don de la gracia de Dios, para así dar lo mejor de uno mismo".

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Dominique Rey desvela el secreto de su boom de seminaristas: «Diócesis con fisonomía misionera»
 Los 7 criterios del obispo Dominique Rey para saber si una parroquia «funciona bien»
 La Nueva Evangelización según Dominique Rey: 9 puertas, 6 actitudes, 8 cambios
 Marc Aillet: el obispo francés que va a más sentadas y manifestaciones y dice siempre lo que piensa

http://www.religionenlibertad.com/dominique-rey-o-como-darle-la-vuelta-a-una-diocesis-en-41578.htm



miércoles, 1 de abril de 2015

LA INMACULADA NUNCA FALLA

FORMAR LAICOS PARA EL MUNDO

martes, 31 de marzo de 2015

SEMANA SANTA 2015

Que esta Semana Santa sea una nueva ocasión para retornar a Cristo renovando en nosotros su presencia y su mensaje.


Para crecer en comunidad y dar fruto, sabiendo que no somos nosotros sino el Espíritu Santo en nosotros.

Desde la adhesión efectiva y afectiva a las orientaciones de la Iglesia.

Y con el acompañamiento de todos los santos y de Santa María Inmaculada, madre nuestra.

jueves, 26 de marzo de 2015

LA PEDAGOGÍA DE LAS CIMAS

Pedagogía de las cimas

Sólo un “evangelizador” puede acompañar y formar a otro para que llegue a ser también  “evangelizador”. Y sólo lo podrá hacer si descubre que no será lo que le diga –por muy buen y didáctico discurso que haga- ni siquiera por lo que hace –por muy buenos y contrastados métodos que utilice-, sólo será posible por lo que es: un evangelizador es “otro Cristo”.

No evangelizan los métodos, sino el Espíritu que habita en ellos, no evangelizan las palabra ni los discursos si no están habitadas por el Espíritu Santo. No evangeliza una pedagogía horizontal natural y terrena, sino una pedagogía con paisajes, una pedagogía de las cimas. Sólo evangeliza un “evangelizador”, sólo evangeliza quien ha sido transformado por Dios en otro Cristo, participando de su divinidad. Sólo evangeliza Cristo.

Si sólo evangeliza Cristo, nuestro único cometido será poner a las almas en contacto con Él; ser facilitadores del encuentro real con Dios. Por eso toda acción evangelizadora debe ir encaminada a provocar frecuentes momentos de encuentro con Él, de acercar a las almas a los sacramentos, especialmente a la Eucaristía (si es posible diaria) y a la confesión. No se trata de métodos especiales o sobrenaturales; son lugares reales de encuentro con Dios.

De la misma manera la lectura de la Palabra de Dios, los Ejercicios Espirituales anuales, los Retiros mensuales, las meditaciones diarias ante el sagrario, el rosario, la lectura espiritual, el acompañamiento o dirección espiritual, encuentro de círculos donde rezar juntos, formarse y compartir vida, convivencias, … no son meros métodos, son momentos y lugares de encuentro con Dios donde Él nos va transformando, nos va configurando como otros Cristo, como evangelizadores.

Esta pedagogía nos hace comprender el mensaje de Cristo y nos enseña a vivir en la Iglesia sirviéndola como ella quiere ser servida. Por la pedagogía de las cimas encontraremos el ejemplo de todos los santos que han vivido esta experiencia y que nos acompañan en nuestra aventura de experiencia cristiana de Dios. Caminar de la mano de la Virgen María es garantía de una fecunda pedagogía que engendra constantemente a Cristo en cada uno de sus hijos que, a imitación de la Inmaculada, también dicen su “sí”, aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”. Este sí de María que cambió la historia del mundo, transformará también nuestra particular historia.

Por eso esta pedagogía que supera lo meramente humano es una pedagogía de las cimas que abrazando a Dios también nos humaniza y dejándonos abrazar por Él nos diviniza.

lunes, 16 de marzo de 2015

Papa Francisco explica cómo ser un buen maestro católico

VATICANO, 14 Mar. 15 / 08:18 am (ACI).- El Papa Francisco continuó con su nutrida agenda este sábado por la mañana y recibió a una amplia representación de miembros de la Unión Católica Italiana de Profesores, Dirigentes, Educadores y formadores medios. Una asociación que cumple 70 años a quienes el Pontífice aconsejó vivamente sobre la formación de los escolares.
Al iniciar su discurso en el Aula Pablo VI ante miles de maestros, el Santo Padre pidió permiso para llamarles “colegas” ya que “también yo fui profesor como ustedes y conservo un bonito recuerdo de las jornadas vividas en el aula con los estudiantes”.
El Santo Padre pidió a los profesores actualizar las propias competencias didácticas, también a la luz de las nuevas tecnologías, porque “ser profesor no es solo un trabajo: es una relación en la que cada maestro debe sentirse enteramente implicado como persona, para dar sentido a la tarea educativa hacia los propios alumnos”.
“Los animo a renovar su pasión por el hombre en su proceso de formación y ser testimonios de vida y de esperanza”, dijo.
Como buen conocedor de esta profesión, Francisco recalcó que es “un trabajo precioso porque permite ver crecer día a día a las personas que han sido confiadas a nuestro cuidado” y “es un poco como ser padres, al menos espiritualmente”.
El Papa también comentó que “es una gran responsabilidad” así como un trabajo “serio que solo una persona madura y equilibrada puede realizar”. Y, a su juicio, una buena cosa es que “se comparte siempre el propio trabajo con otros colegas y con toda la comunidad educativa a la que pertenece”.
El Pontífice recordó los inicios de la Asociación, fundada por el profesor de religión Gesualdo Nosengo, “que sintió la necesidad de recoger a los maestros de secundaria de entonces, que se reconocían en la fe católica y que con esta inspiración trabajaban en la escuela”.
Francisco hizo un repaso de esta asociación, con la que “han contribuido a hacer crecer el país, reformar la escuela y sobre todo a educar a generaciones de jóvenes”. A pesar de que desde entonces ha cambiado la sociedad, “siempre hay profesores dispuestos a trabajar en la misma profesión con ese entusiasmo y esa disponibilidad que da la fe en el Señor”.
El Papa recordó que  la enseñanza más importante de Jesús es la de “amar al Señor tu Dios y amar al prójimo”. “Nos podemos preguntar: ‘¿Quién es el prójimo para un profesor?’.¡El ‘prójimo’ son los estudiantes!, exclamó. “Y aquellos con los que transcurre sus jornadas. Son los que por él tienen un guía, una dirección, una respuesta y, todavía antes, buenas preguntas”.
El Papa pidió que iluminen y motiven una “justa idea de escuela”, que “es oscurecida por discusiones y posiciones reductivas” y recordó que “la escuela está hecha en verdad de una válida y cualificada instrucción, pero también de relaciones humanas, que de parte nuestra son relaciones de acogida, de benevolencia, de reservar a todos indistintamente”.
Como Obispo de Roma y antiguo maestro dio algunos consejos sobre cómo enseñar de la mejor manera, por ejemplo “amar con mayor intensidad a sus estudiantes más difíciles, más débiles, más desfavorecidos”.
Este fue uno de los asuntos que más quiso subrayar y animó a “amar más a los estudiantes que no quieren estudiar, aquellos que se encuentran en condiciones de privación, los discapacitados y los extranjeros, que hoy son un gran desafío para la escuela”.
Al tratarse de una asociación católica, el Papa indicó que si quieren testimoniar la propia inspiración de esta sociedad deben “empeñarse en las periferias de las escuelas, que no pueden ser abandonadas a la marginación, la ignorancia, a la mala vida”.
En este sentido, “en una sociedad que cansa de encontrar puntos de referencia es necesario que los jóvenes encuentren en la escuela una referencia positiva”. Esto se consigue con profesores que den “un sentido a la escuela, al estudio y a la cultura, sin reducir todo a la sola transmisión de conciencias técnicas, sino apuntando a construir una relación educativa con cada alumno, que debe sentirse acogido y amado por aquello que es, con todas sus limitaciones y sus potenciales”.
El Papa también habló sobre la cantidad de buenos educadores que la comunidad cristiana ha tenido siempre. Ellos “se han dedicado a suplir las carencias de la formación en la escuela, o a fundar colegios algunas veces”.
Por ejemplo, “San Juan Bosco del que este año se celebra el bicentenario”. Se trata, aseguró el Santo Padre, de un modelo “que pueden mirar también ustedes, profesores cristianos, para animar desde el interior una escuela que, independientemente de que su gestión sea estatal o no, tiene necesidad de educadores creíbles y de testimonios de una humanidad madura y completa”.

jueves, 5 de marzo de 2015

¿POR QUÉ SOY CATÓLICO...?

¿POR QUÉ SOY CATÓLICO...?
"Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a la que habéis sido llamados. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre." Efesios 4,4-5

LA FE VALE MÁS QUE EL ORO.





La fe vale más que el oro. Por ello, si dudas, cerciórate antes; si estás cierto, compártela; si la perdiste, recupérala.

Yo antes era católico pero ahora soy...
Yo no apruebo, pero respeto tu decisión de cambiar la fe que Dios te dio por la que a ti te gusta. Pero permíteme decirte al menos, por qué soy católico, y por qué quiero seguirlo siendo.

1. Yo soy católico porque es la Iglesia que Cristo fundó.

¡Así de fácil y así de sencillo! Todo lo que hace Cristo, lo hace para nuestra salvación. Si Cristo fundó una Iglesia, lo hizo para salvarnos, y todos debemos adherirnos a ella. (Lumen Gentium n. 14). Si Cristo no fundó ninguna, entonces todas las iglesias son falsas y no debemos pertenecer a ninguna.

Por ello, a pesar de que reconocemos los muchos elementos de santidad y verdad en otras iglesias, para el católico no tiene sentido ni razón el dejar la Iglesia de Cristo para pasarse a otra fundada por un hombre, por más inteligente y famoso que éste sea.

Cristo nuestro único Salvador instituyó a su Iglesia Santa... Esta única Iglesia subsiste en la Iglesia católica. (Lumen Gentium n. 8). Esto es lógico, si hay un único Salvador, debe haber una única Iglesia. Yo respeto y reconozco las muchas cosas buenas que hay en otras iglesias cristianas pero yo quiero vivir y morir en la Iglesia que Cristo fundó.

2. Yo soy católico porque mi Iglesia es una familia.

Hay quien afirma: "Yo soy Cristiano de la Biblia y no necesito de la Iglesia". Pero esto es un error, porque ser cristiano es vivir en comunión con los demás, Dios quiere que nos ayudemos unos a otros en el camino de salvación.

Yahvé‚ mandó construir una barca a No‚ y se salvaron todos los que estaban dentro. Lee: 1 Pedro 3, 21 No‚ se salvo en familia. Por eso la barca es símbolo de la Iglesia.

Los israelitas se salvaron juntos, con Moisés como su jefe y guía. La Iglesia es el nuevo pueblo de Dios. Si tú crees que puedes recorrer solo el desierto usando como mapa tu propia interpretación de la Biblia, no culpes a Dios si te pierdes. Lee: CIC = Catecismo de la Iglesia Católica, 781 ss.

Por eso Cristo no escribió un libro, sino fundó una Iglesia. (CIC 108). 
Por eso S. Pablo no llama a la Iglesia "club de Jesús", sino "cuerpo de Cristo" para que entiendas que al separarte de su Iglesia te separas de Cristo. Lee: Juan 15, 1-6.

3. Yo soy católico porque en la Iglesia conozco con certeza y totalidad la doctrina de Cristo.

Cristo mandó a sus apóstoles enseñar toda su doctrina, a todos, todo el tiempo. Lee: Mateo 28, 16-20. Y a nosotros escucharles a ellos: "quien a vosotros oye a mi me oye, quien a vosotros rechaza a mí me rechaza". Lee: Lucas 10,16.

Hoy hay muchos que predican a Cristo, y como S. Pablo nos alegramos, pero nosotros queremos escuchar sólo a quienes Cristo envió. Estos son los apóstoles y sus legítimos sucesores. Estudia: Lumen Gentium n. 8.

4. Mi Iglesia es la Casa de Dios.

Yo conozco iglesias protestantes muy grandes y bonitas y ahí Cristo puede hacerse presente si se reúnen en su nombre. Mateo 18,20... Pero no las cambio por la silenciosa, pobre y pequeña iglesia de mi pueblo, porque ahí está Cristo realmente presente, bajo las especies Eucarísticas. Lee: Sacrosantum Conciliumn.14. Ahí puedo hablar con Dios como con un amigo.
Lee: Éxodo 33,11.

Hay quien dice que todas las iglesias son iguales y es verdad, pero sólo por fuera. Por dentro, en mi Iglesia siempre está la lámpara encendida en el santuario, símbolo de la presencia de Dios. Lee: 1 Samuel 3,3. Con razón dice S. Pablo que la Iglesia es la casa de Dios vivo. Lee: 1 Timoteo 3,15. Yo no estoy dispuesto a dejar la casa de Dios para irme a la casa del vecino.

5. Yo soy católico porque es la única Iglesia que me ofrece a Cristo como Pan de Vida.

Yo no quiero que Cristo me reproche a mi: "Vosotros escudriñéis las Escrituras...pero no queréis venir a mí para tener vida." Lee: Juan 5,39-40. Él me invita: "Yo soy el pan de vida,... el que viene a mí no lo echaré fuera". Lee: Juan 6, 34 y 37.
Todas las iglesias cristianas escudriñan las Escrituras, es verdad, pero sólo la Iglesia Católica me ofrece a Cristo: el Pan de Vida eterna. Lee: Juan 6, 55-58.
Si Cristo me dejó la Eucaristía como memorial de su amor, ¿cómo me voy a olvidar de su amor? Lee: CIC1380.
No hay duda que en todas las iglesias se predican cosas bonitas de Cristo, pero ¿qué me pueden dar a cambio de recibir en mi corazón a Cristo realmente presente en la Eucaristía?

6. Yo soy católico por que Cristo me encomendó a su Madre.

El discípulo amado al pie de la cruz representaba a todos los cristianos. Si Cristo me dice: "Ahí tienes a tu Madre" ¿Cómo me voy a ir a una iglesia que me dice: "No, María no es tu madre"? Si S. Juan se la llevó a su casa ¿cómo me voy a ir a otra iglesia que ni siquiera me deja tener un cuadro de María?

7. Yo soy católico por amor a la Verdad.

Según el principio protestante de la interpretación privada de la Escritura, cada quien puede enseñar su opinión. Yo respeto la opinión de los demás, pero Cristo es la Verdad y no la opinión. La opinión lleva a la confusión y división, la verdad a la unidad y certeza.

Cristo erigió a su Iglesia como columna y fundamento de la verdad. Lee: 1 Timoteo 3,15. Por eso "La Iglesia Católica es la maestra de la verdad, y su misión es exponer y enseñar automáticamente la Verdad que es Cristo." (Dignitatis Humanae n. 14).

Nosotros no negamos que en otras iglesias cristianas haya muchos elementos de verdad. Un trozo de espejo puede muy bien reflejar la luz del sol, pero no por eso voy a dejar al sol para quedarme con su reflejo.

8. Yo soy católico porque me entusiasma el testimonio de sus santos, el heroísmo de sus mártires, la multitud de sus vírgenes, el celo de sus predicadores, el ardor de sus misioneros.

Hay quien pretende confundirnos mencionando los malos Papas, los malos sacerdotes, la Inquisición, etc. Yo les respondo así: "A mí enséñame una Iglesia que tenga más mártires que hayan dado su vida por Cristo, más misioneros que hayan predicado el Evangelio, más mujeres consagradas al servicio de los más pobres, y yo me voy con ella". Su silencio es elocuente.

Sí, es en la Iglesia Católica donde yo veo el poder de Cristo más fuerte, la gracia de Cristo más abundante, su santidad meas atractiva, su caridad más eficiente, por eso soy y quiero seguir siendo católico.

9. Yo soy católico porque a Cristo no le gustan las divisiones y quiere que todos unidos formemos un solo rebaño bajo un solo pastor.

Jesucristo quiere la unidad. Lee: Juan 17,21. El sectario primero siembra duda y desconfianza, después corta y separa, y por ultimo acapara.
Jesucristo quiere que en su Iglesia haya un solo rebaño y un solo pastor. Lee: Juan 10,16. Cristo desea que estemos unidos y no divididos en multitud de iglesias al gusto del consumidor. Lee: CIC820.

Los apóstoles nos exhortan a la unidad. ´Un solo cuerpo y no miembros divididos, un solo Espíritu y no muchos espíritus, una sola esperanza, un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre. Lee: Efesios 4,4.

Hay algunos cristianos que dicen que ellos sólo aceptan la Biblia, y se auto nombran pastores con derecho a formar su propio rebaño, fundar su propia esperanza, inventar su propia fe y establecer su propio bautismo y, en definitiva, no aceptan otro señor que el de su propia razón y juicio para interpretar la Biblia.

10. Porque mis padres me bautizaron.

Yo soy católico porque mis padres me bautizaron, es verdad, y no me avergüenzo, porque un padre quiere siempre lo mejor para sus hijos. A otros les heredan dinero, a mi me heredaron la fe, y no la cambio por todo el oro del mundo.

11. Soy católico por la gracia de Dios.

La fe católica es un talento que Dios te dio y te va a pedir cuentas de él. Tú eres culpable si lo pierdes por tu negligencia. Lee: Mateo 25, 24-28. Por eso dice Jesús: "El que perseverare hasta el fin, se salvará." Lee: Mateo 10,22.
El Papa lo decía hace poco con estas palabras: "La enseñanza de las sectas y de los nuevos movimientos religiosos,... se opone a la doctrina de la Iglesia católica; por eso, la adhesión a ellos significaría renegar de la fe en que habéis sido bautizados y educados". (J. Pablo II al Emigrante).

Si la fe es un talento de Dios, entonces tengo el compromiso de conservar, fortalecer y multiplicar mi fe evangelizando a los demás. Esto me ayuda además, a entender que no basta tener argumentos, es necesaria la luz de Dios para acercar a otros a la fe. Por ello te voy a dar varios consejos:

• Estudia tu fe. La Iglesia Católica no tiene miedo de la verdad, lo único que teme es la ignorancia.

Martín vendía piedras del desierto para coleccionistas. Un día, un geólogo entró a su tienda para comprar un recuerdo para sus hijos. Tomó una que le llamó la atención y preguntó: "¿Cuánto vale esta?" - "Todas valen 20 dólares, pero como esa no es muy bonita se la dejo en 10". El cliente pagó el precio y de ahí se dirigió al Banco a depositarla: Era un zafiro en bruto que valía meas de un millón de dólares, pero Martín ignoraba su valor.
• Practícala. Muchos cambian su fe porque nunca la practicaron. La fe no entusiasma sino al que la vive.

En esa misma línea el Papa decía hace poco: "Uno de los motivos que pueden llevar a acoger las proposiciones de esos nuevos movimientos religiosos es la poca coherencia con que algunos cristianos viven su compromiso cristiano, y también el deseo de una vida cristiana más fervorosa, que se espera experimentar en determinada secta, cuando la comunidad que se frecuenta está poco comprometida.

Pero se trata de un engaño. Del malestar interior antes mencionado, se sale mediante una verdadera conversión interior, según el evangelio y no afiliándose irreflexivamente a esa clase de grupos". (J. Pablo II, Jornada Mundial del Emigrante).

• Compártela. La fe se fortalece dándola.

La fuerza de las sectas está en el silencio y en la inacción de los católicos. La verdad no necesita ni de gritos ni de alharacas, se impone por sí misma, basta predicarla con claridad y vigor. Cumple tu deber de evangelizar repartiendo los folletos de Fe y Evangelio y ora antes de hacerlo para que Cristo bendiga tu trabajo.

EL CONCILIO NOS HABLA.

El Concilio reconoce que fuera de la Iglesia Católica se encuentran muchos elementos de santidad y verdad, y nos sentimos unidos a esos hermanos en Cristo (Lumen Gentium n. 8). Pero con igual firmeza afirma que la plenitud de gracia y de verdad fue confiada a la Iglesia Católica, y a esta Iglesia el Señor confió todos los bienes de la Nueva Alianza (Unitatis Redintegratio n. 3).
Todos enseñan verdades, unos menos, otros m s, pero la Iglesia Católica es la que me guía a toda la verdad (Lumen Gentium n. 4). 
Ella, por voluntad de Cristo, es maestra de la verdad (Dignitatis Humanae n. 14).
La Iglesia reconoce que hay muchos que honran la Sagrada Escritura como norma de fe y vida (Lumen Gentium n. 15), pero afirma que a esa Escritura va unida la Tradición y el Magisterio de modo que ninguno puede subsistir sin los otros. (Dei Verbum n. 10).
Como las grandes obras maestras, a la Iglesia de Cristo todos la imitan, pero ninguno la iguala ni supera, porque es obra de Cristo.

ORACION
Señor Jesús, no dejes que los cuervos de la duda se coman la semilla de la fe que Tú plantaste en mi corazón; ni sea ahogada por las espinas de mis propias pasiones, sino que a través del estudio y del testimonio, eche raíces en mi corazón y da mucho fruto. Amen.

Padre Juan Rivas L.C.

martes, 3 de marzo de 2015

¿QUÉ SUPONE UNA ESCUELA PERMANENTE DE EVANGELIZACIÓN?



¿Estás pensando en evangelizar?
¿Quieres formarte como discípulo y evangelizador?
¿Para qué? ¿Qué supone una Escuela de Evangelización?

Supone una propuesta transversal, que abarca tanto a laicos, como a sacerdotes y religiosos/as, con la pretensión de potenciar el carisma de cada cual, de forma que lo aprendido allí pueda ser aplicado en las comunidades, parroquias y movimientos de origen. 

Está por tanto abierto a todos los miembros de la Iglesia ya involucrados en la tarea de la Nueva Evangelización, así como a quienes, sin estarlo aún, quieren prepararse para la misma. 

Por su índole propia se dirige a gente con capacidad de influir en otras personas: sacerdotes con responsabilidades pastorales, laicos involucrados en la evangelización, religiosos/as de vida activa, profesores de religión, catequistas, y, en general, cristianos 
deseosos de servir a los demás desde puestos de responsabilidad prácticos.

Un lugar privilegiado dónde conocer “en vivo” las experiencias y metodologías más eficaces de la actualidad (y a sus protagonistas), así como un espacio de análisis de tendencias de cara al futuro.

Una manera única de conectar con todos aquellos que han sentido la llamada a la misión y tienen la inquietud de trabajar de una manera transversal por la Iglesia, traspasando las barreras personales de carismas y estilos propios, para aprender de otros.

Una propuesta de trabajo para el resto del año, que inspire la formación y donde se aprenda y capacite a las personas para ser discípulos al tiempo que evangelizadores.

Un estímulo de cambio para la Iglesia, que ayude a los participantes a llevar lo aprendido a sus diócesis, grupos y comunidades, aplicándolo a la luz de sus carismas respectivos.

Un estilo nuevo en su ardor, en su metodología y en su expresión, de acuerdo con las llamadas de Juan Pablo II y Benedicto XVI.

Una propuesta novedosa, en definitiva, que quiere estar llena de amistad, actualidad, ideas nuevas y Espíritu Santo. Que aspira a entender, interpretar, y contribuir al desafío de la Nueva Evangelización para la Iglesia.




¿QUIERES FORMAR UN GRUPO DE MATRIMONIOS EN TU PARROQUIA

VENI CREATOR

FIRMES EN LA FE (Himno oficial JMJ Madrid 2011)

UN SEGLAR DESCUBRE LA ORACIÓN (Abelardo de Armas Añón)

Abelardo de Armas. Un seglar descubre la oración from Cruzados de Santa María on Vimeo.

Fuente: http://abelardodearmas.blogspot.com/